Hace rato venia masticando el tema de mudarme de Blog. Cuando el anterior queda abandonado por años sin muchas posibilidades de aire fresco y sos preso de un estilo propio que no te da tregua para ideas nuevas, entonces ya fué.  Le ponés el moño y como dicen en España “a la puta calle!”

Tampoco es que Londres -uno de los temas principales de mi antiguo Blog- haya perdido su magia. Pero cuando pasan los años y empezás a putear contra el que se tira un pedo hora pico en el subte abarrotado de gente, tu jefe te rompe los huevos de la misma forma que te los rompían en la Argentina, la lluvia y el clima de mierda empieza a hacer estragos en tu estado de ánimo, y ya un castillo o una catedral de piedra monumental te parecen un embole, es que uno está volviendo a sus raíces, o a su propio Termo…

Y así surgió el primer titulo para este primer post:  “Termopólis”, que es donde vivo y desde donde nunca volé  a ninguna parte.  Desde donde puedo decir las cosas mas ridículas, a prueba de nada y con la certeza de un sentido común que no muchas veces me acompaña.

Este nuevo blog es mi cara sucia con un grito de denuncia que te pueden poner los pelos de punta. Si cosas como “Para mi los que usan rastas son mugrientos” o “Si sos mujer y te gustan las herramientas sos torta” te ponen de culo, ni te gastes en leerme…

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